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Paul Walker murió a causa de graves quemaduras.

El actor Paul Walker, conocido por su papel en la saga Fast and Furious, sufrió un accidente automovilístico el 30 de noviembre de 2013. Conducía su coche junto al financiero y piloto de carreras Roger Rodas cuando chocó contra una farola y dos árboles. El vehículo se incendió de inmediato y, cuando los bomberos llegaron al lugar, ambos ocupantes fueron encontrados muertos.
Aunque inicialmente se pensó que Paul Walker había fallecido únicamente a causa de la colisión, el informe de la autopsia realizada por el forense del condado de Los Ángeles reveló que el actor murió en realidad por quemaduras graves. Esta conclusión surgió del análisis de la piel carbonizada y las fracturas óseas relacionadas con el sobrecalentamiento.
Además, los residuos de carbono en la tráquea de Paul Walker indican que respiró durante un instante después de que comenzara el incendio, lo que sugiere que aún estaba vivo y murió como consecuencia de las quemaduras.